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Chargeback

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¿Qué es un Chargeback?

Un "chargeback", también conocido como contracargo o retroceso, es un mecanismo por el cual un titular de tarjeta de crédito o débito solicita a su banco emisor que revierta un cargo realizado en su cuenta. Esto puede ocurrir por diversas razones, como transacciones fraudulentas, errores en el cobro, insatisfacción con un producto o servicio, o incumplimiento de los términos y condiciones acordados por el vendedor.

El proceso de un chargeback

  1. Iniciación: El titular de la tarjeta se pone en contacto con su banco emisor y solicita un chargeback por una transacción específica, proporcionando la razón y la documentación que lo respalde.

  2. Investigación: El banco emisor revisa la solicitud y, si considera que podría ser válida, retira los fondos de la cuenta del comerciante y los acredita de nuevo a la cuenta del titular de la tarjeta. Luego, el banco emisor notifica al banco adquirente (el banco del comerciante) sobre el chargeback.

  3. Representación del comerciante: El banco adquirente notifica al comerciante sobre el chargeback y solicita evidencia para disputarlo. El comerciante tiene la opción de aceptar el chargeback o de presentar pruebas que demuestren la legitimidad de la transacción.

  4. Resolución: Si el comerciante disputa el chargeback y presenta pruebas suficientes, el banco adquirente las envía al banco emisor para su revisión. El banco emisor evaluará la evidencia y tomará una decisión final. Si se decide a favor del comerciante, los fondos son devueltos a la cuenta del comerciante. Si se decide a favor del titular de la tarjeta, los fondos permanecen en la cuenta del titular.

Tipos de chargebacks más comunes

Existen varios tipos de chargebacks comunes que se presentan con mayor frecuencia en transacciones con tarjetas de crédito. Algunos de los tipos de chargebacks más comunes incluyen:

  1. Fraude o transacción no reconocida: El titular de la tarjeta afirma que la transacción no fue autorizada o que no reconoce la compra realizada con su tarjeta. Puede ser el resultado de un robo de identidad, clonación de tarjetas o uso no autorizado de la información de la tarjeta.

  2. Producto o servicio no entregado: El cliente afirma que no ha recibido el producto o servicio por el cual se realizó el cargo. Esto puede ser debido a problemas en la entrega, demoras significativas o si el cliente no está satisfecho con la calidad o el estado del producto recibido.

  3. Cargos duplicados: El cliente nota que se le han realizado múltiples cargos por el mismo producto o servicio. Puede ser resultado de errores de procesamiento o fallos en el sistema del comerciante.

  4. Cancelación o devolución no procesada: El cliente solicita una cancelación o devolución de un producto o servicio, pero el comerciante no procesa adecuadamente la solicitud. Esto puede suceder cuando no se procesan reembolsos, se ignoran solicitudes de cancelación o se incumplen las políticas de devolución establecidas.

  5. Producto o servicio no como se describe: El cliente alega que el producto o servicio recibido no coincide con la descripción o las expectativas proporcionadas por el comerciante. Esto puede deberse a publicidad engañosa, información incorrecta o incompleta, o discrepancia en las características o funcionalidades del producto o servicio.

  6. Cargos no reconocidos o desconocidos: El cliente afirma que no reconoce el cargo o que no ha realizado ninguna transacción con el comerciante en cuestión. Puede ser el resultado de un error de facturación, información de tarjeta incorrecta o una confusión por parte del cliente.

Estos son solo algunos de los tipos de chargebacks más comunes y que pueden variar según las políticas y regulaciones de los emisores de tarjetas de crédito. Cada caso de chargeback se evalúa individualmente y los resultados dependen de la evidencia y documentación presentada por el comerciante y el titular de la tarjeta.

Diferencia entre un Chargeback y un Reembolso 

La principal diferencia entre un chargeback (reversión de pago) y un reembolso radica en el proceso y las partes involucradas.

Un chargeback es una acción tomada por el titular de una tarjeta de crédito al disputar una transacción directamente con su emisor de tarjeta. El titular de la tarjeta solicita al emisor que revierta el pago realizado al comerciante debido a razones como fraude, producto no recibido, cargos duplicados, entre otros. El emisor de la tarjeta investiga la disputa y, si se encuentra justificación válida, devuelve los fondos al titular de la tarjeta, a expensas del comerciante. 

Por otro lado, un reembolso o una devolución se produce cuando el comerciante acepta y procesa la solicitud de un cliente para reembolsar el pago realizado por un producto o servicio. Es una transacción entre el comerciante y el cliente, donde el comerciante emite un reembolso al cliente y los fondos se devuelven a la cuenta utilizada para realizar la compra original. Las devoluciones generalmente ocurren debido a problemas con el producto, insatisfacción del cliente o políticas de devolución del comerciante.

En resumen, el chargeback es una acción tomada por el titular de la tarjeta de crédito que involucra al emisor de la tarjeta, mientras que el reembolso es un proceso realizado por el comerciante en respuesta a la solicitud de reembolso del cliente. El chargeback es una medida de protección para los titulares de tarjetas, mientras que la devolución es una política o servicio ofrecido por los comerciantes para garantizar la satisfacción del cliente.

Plazo de presentación de un contracargo

Si deseas solicitar un chargeback (reversión de pago), es importante que actúes rápidamente. Generalmente, tienes un plazo de aproximadamente 30 días a partir de la fecha en que se te notifica sobre el cargo que deseas impugnar. Si no presentas la solicitud dentro de ese plazo, es posible que pierdas tu derecho a impugnar el cargo y recuperar los fondos.

Por lo tanto, es fundamental que te pongas en contacto con tu banco emisor de la tarjeta lo antes posible, informes sobre la situación y sigas los procedimientos establecidos por el banco para solicitar el chargeback. Además, asegúrate de proporcionar toda la información y documentación requerida para respaldar tu reclamación de manera adecuada.

Recuerda que los plazos específicos pueden variar según el banco emisor de la tarjeta y la red de tarjetas, por lo que es recomendable verificar los términos y condiciones de tu tarjeta y seguir las instrucciones proporcionadas por tu banco para garantizar que no pierdas la oportunidad de impugnar el cargo dentro del plazo establecido.

Es importante tener en cuenta que los chargebacks son una herramienta de protección para los consumidores, pero si se utilizan de manera incorrecta pueden tener impactos negativos en los comerciantes. Estos impactos incluyen pérdida de ingresos, tarifas adicionales y daño a la reputación del comerciante. Por lo tanto, los comerciantes deben ser cautelosos al gestionar sus transacciones y estar preparados para manejar adecuadamente las solicitudes de chargeback. Esto implica garantizar que las transacciones sean legítimas y que los productos o servicios sean entregados como se prometió, además de responder de manera oportuna y proporcionar pruebas documentales cuando se les solicite. Es importante que los comerciantes se esfuercen por ofrecer una excelente atención al cliente y resolución de problemas para evitar disputas innecesarias y minimizar los riesgos asociados con los chargebacks.