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De-risking

¿Qué es el De-risking financiero?

El De-risking (o mitigación indiscriminada del riesgo) es un fenómeno en el sector financiero en el que las instituciones bancarias, corresponsales y pasarelas de pago optan por finalizar o restringir relaciones comerciales con categorías enteras de clientes en lugar de gestionar individual y activamente los riesgos asociados a ellos.

A diferencia de la gestión de riesgos tradicional que evalúa caso por caso el perfil de cada negocio, el de-risking aplica una política de exclusión masiva por sectores o geografías. En la práctica global, este proceso deja a industrias y empresas legítimas fuera del sistema financiero formal debido al endurecimiento y la presión de las normativas de Cumplimiento (Compliance).

Causas: ¿Por qué recurren las entidades al De-risking?

Las instituciones financieras aplican estas exclusiones genéricas empujadas por factores que van más allá del riesgo individual del cliente:

  • Temor a sanciones y multas millonarias: Miedo al castigo regulatorio o a los elevados costes de remediación por fallos en la supervisión.
  • Baja rentabilidad frente al coste de supervisión: Calcular el coste de la debida diligencia intensificada (EDD) requerida suele superar el margen comercial que aporta el cliente.
  • Riesgo reputacional: Miedo a ser vinculados públicamente con sectores o jurisdicciones considerados de "alto riesgo".
  • Protección de la corresponsalía bancaria: Las entidades necesitan mantener una imagen y perfil de riesgo "limpios" para garantizar que los bancos internacionales sigan procesando sus transacciones transfronterizas.
  • Deficiencia en la aplicación del Enfoque Basado en el Riesgo (RBA): Dificultad o falta de voluntad operativa para gestionar el riesgo de forma proporcional, optando por la eliminación directa.

Mecanismo operativo: ¿Cómo se ejecuta el proceso?

Cuando una empresa opera en un sector percibido como complejo (por ejemplo, criptoactivos, juego online, remesas, neobancos o ONG), el proceso suele desarrollarse en las siguientes fases:

  1. Clasificación sectorial: La entidad clasifica la categoría completa del cliente como problemática durante la solicitud o revisión rutinaria de la cuenta (KYB).
  2. Evaluación de costes vs. riesgo: Se estima que la monitorización continua y los requerimientos de auditoría superan el beneficio comercial.
  3. Decisión y bloqueo de servicios: La entidad ejecuta la cancelación o el rechazo masivo por categorías en lugar de aplicar un análisis individualizado.
  4. Cesación de servicios: La empresa pierde repentinamente su infraestructura de cobros y pagos, a menudo sin una justificación personalizada ni alternativas viables.

Marco normativo y postura de los supervisores

La presión legal proviene de un estricto ecosistema transfronterizo contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (PBC/FT), respaldado por las Directivas de la UE (AMLD / AMLR), las guías de la EBA y supervisores locales como el SEPBLAC en España.

Sin embargo, organismos reguladores internacionales como el GAFI/FATF, la EBA y el propio SEPBLAC han manifestado su preocupación, recordando que el de-risking indiscriminado es contrario al espíritu regulatorio:

  • Incompatibilidad con el Enfoque Basado en el Riesgo: Las normativas (como la Ley 10/2010 o el Art. 21.3 de la AMLR / Directiva UE 2024/1624) exigen a las entidades analizar individualmente y documentar la imposibilidad real de aplicar debida diligencia antes de proceder a un rechazo.
  • Peligro para la transparencia: Al excluir a negocios legítimos, las entidades los empujan hacia canales de pago informales o no regulados, dificultando precisamente el rastreo de delitos financieros.

📌 Advertencia del GAFI / FATF: El de-risking no es una estrategia de cumplimiento correcta. La exclusión financiera indiscriminada no elimina el riesgo global, sino que lo traslada a circuitos opacos, debilitando la transparencia del sistema financiero.

Consecuencias sistémicas e impacto en las empresas

Las consecuencias de esta práctica son graves y afectan desproporcionadamente al mercado:

  • Exclusión y paralización operativa: El cierre repentino de cuentas mercantiles (merchant accounts) interrumpe la facturación de comercios e-commerce y empresas, amenazando su supervivencia.
  • Freno a la innovación y competitividad: Industrias emergentes (Web3, FinTechs, creadores de contenido) ven su crecimiento bloqueado por falta de pasarelas de pago estables.
  • Desplazamiento hacia la economía informal: La falta de opciones bancarias impulsa el uso de circuitos no regulados, incrementando el riesgo sistémico global.
  • Impacto asimétrico y brecha de desarrollo: Margina a economías emergentes y pequeñas empresas que dependen críticamente de las remesas y transacciones transfronterizas.
  • Concentración de la banca corresponsal: Incrementa los costes de procesamiento y reduce la competencia en los servicios de pago.

Balance del De-risking: Implicaciones positivas y negativas

Aunque el de-risking simplifica la operativa interna de la entidad financiera, genera un desequilibrio considerable en el ecosistema comercial:

AspectoImplicación Positiva (para la Entidad)Implicación Negativa (para el Mercado / Excluidos)
Carga de cumplimientoSimplifica los procesos de PBC/FT y reduce auditorías.Provoca exclusión financiera de sectores e industrias legítimas.
Riesgo sancionador y reputacionalElimina la posibilidad de multas y escándalos en cuentas de alto riesgo.Fomenta que la actividad económica migre fuera del sistema regulado.
Gestión de recursosOptimiza costes al reducir la revisión manual transaccional.Encarece costes y concentra el acceso a la banca corresponsal.
Simplicidad operativaEvita la complejidad de la gestión de riesgo proporcional.Frena la innovación y ahoga la competitividad de startups y FinTechs.

Estrategias de mitigación y buenas prácticas

Para frenar el de-risking y construir un ecosistema sostenible, los supervisores (EBA, SEPBLAC) y la industria proponen las siguientes buenas prácticas:

  • Análisis individualizado: Distinguir claramente el riesgo del sector del riesgo propio de cada empresa, evitando los vetos genéricos.
  • Uso de tecnología RegTech avanzada: Implementar soluciones automáticas de monitorización transaccional en tiempo real y herramientas "look-through" que analicen a los clientes subyacentes con precisión quirúrgica.
  • Medidas graduales de mitigación: Aplicar restricciones intermedias (como límites transaccionales, reservas de garantía o limitaciones por código MCC) antes de optar por el cierre definitivo.
  • Documentación y transparencia: Registrar y fundamentar objetivamente cada rechazo o cancelación, diferenciando los motivos estrictamente comerciales de las deficiencias reales en PBC/FT.
  • Colaboración activa: Fomenta la comunicación entre bancos tradicionales, pasarelas FinTech y reguladores para establecer marcos de onboarding claros y transparentes.

Fuentes y lecturas recomendadas

  • Ley 10/2010, de 28 de abril, de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo.
  • Directiva (UE) 2024/1624 del Parlamento Europeo y del Consejo (AMLR).
  • Directrices de la EBA sobre la gestión del riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo (EBA/GL/2023/04).
  • GAFI / FATF: Guias e informes sobre la reducción indiscriminada del riesgo (De-risking).
  • SEPBLAC (2026). Experiencia Supervisora: Minimizar la exclusión por riesgo en Entidades de Crédito.

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